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PROPUESTA
DE NORMAS DE WHALEWATCHING PARA LAS III Y IV REGIONES
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En diciembre de 1998, fue presentada en Puyehue,
durante el IV Congreso Internacional de Gestión en
Recursos Naturales, la primera propuesta de manejo para regular
el turismo improvisado de observación de cetáceos
en la IV Región.
Provenientes de una revisión de la legislación
de Dolphin/Whale Watching internacional, el desarrollo del
proyecto de investigación TURSIOPS98/99, del proyecto
TURISMO SEGURO y la valiosa ayuda de los pescadores artesanales
de Punta de Choros, IV Región, es que se pudo poner
a prueba y demostrar la utilidad de nuestra propuesta para
mitigar los impactos de esta actividad turística en
esta zona.
En esta zona se han declarado dos reservas marinas ("isla Chañaral" e "islas Choros-Damas")
pero aún no poseen un
reglamento oficial pese a que estas propuestas fueron las primeras
desarrolladas en Chile. Los biólogos del CMMR Leviathan han
publicado los estudios que sustentan esta propuesta como también
la han compartido en diversas oportunidades con las Autoridades
Chilenas (por escrito y en seminarios) y la han puesto a
disposición pública en Internet.
La primera presentación de
esta propuesta fue en octubre de 2000, cuando miembros del
CMMR Leviathan organizan y desarrollan en el Stadio Italiano, el
primer congreso nacional sobre Areas Marinas Protegidas.
Ocasión en la que fueron invitados tanto autoridades
de gobierno como científicos destacados. Asistieron
representantes de la Subsecretaría de Marina, Servicio Nacional de Pesca, Comisión Nacional de Medio Ambiente, Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante, Museo Nacional de Historia Natural, el Dr. Alberto Carvacho y el Director del Dpto de Ciencia del CMMR Leviathan.
La presentación más
reciente fue en Octubre de 2004, a la subsecretaría de Pesca
mediante el documento 03/10-PL2.
Las siguientes son las recomendaciones que hemos propuesto,
para formalizar la actividad turística, mitigar sus
efectos negativos y garantizar su sustentabilidad en el tiempo.
Las normas más importantes para garantizar la permanencia
de la población residente de delfines, pod-R, son la
protección de las hélices, las visitas en un
horario estricto, y el cumplimiento de las maniobras de acercamiento.
Área
Geográfica
El pod-R, se distribuye entre las islas limítrofes
entre las tercera y cuarta regiones de Chile.
El área de turismo de observación de delfines,
corresponde a la zona sur de la isla donde estén presentes.
Originalmente en isla Chañaral, luego sufrieron una
matanza que provocó su desplazamiento a isla Choros
en 1995. Para nuevamente alejarse de su sitio, esta vez debido
a la falta de puesta en práctica por parte de las autoridades,
de estas normas que fueron desarrolladas en base a un estudio
científico local y luego su funcionalidad fue demostrada
mediante el programa Turismo Seguro.
Operadores
Turísticos y Mercado
La condición de Operador Turístico de Dolphin
Watching, deberá ser alcanzada sólo después
de haber aprobado los exámenes teóricos y prácticos
pertinentes. (ver proyecto TURISMO SEGURO).
Sólo se autoriza la visita a los delfines, por parte
de embarcaciones capitaneadas por Operadores Turísticos
calificados y por científicos acreditados especialistas
en cetáceos con proyectos en curso en la zona. Quedando
prohibido el ingreso de embarcaciones particulares o ajenas
a los compromisos y normativas que son las que garantizan
la permanencia de estos animales.
Es muy importante comprender que se trata de una actividad
regulada por condiciones biológicas y no por el mercado.
Por esta razón, esta actividad nunca podrá ser
masiva. Resulta por tanto, necesario limitar el número
de operadores turísticos como también el número
de embarcaciones. Sin embargo, puede ser replicada en diversas
zonas de la costa de Chile.
Por ser quienes mejor conocen la zona, ser los únicos
en haber suscrito espontáneamente nuestro programa
gratuito de capacitación, vivir en la zona y necesitar
esta ayuda económica, es que sugerimos a la Autoridad
Marítima autorizar esta condición sólo
a los pescadores artesanales originarios de Punta de Choros.
Ellos no sólo necesitan esta actividad, sino también
están íntimamente relacionados con la zona.
Si no respetan estas normas y dañan a los animales,
ellos también serán perjudicados al carecer
de otras alternativas económicas inmediatas. Por esta
razón, es más fácil que comprendan la
necesidad de respetar estas normas, resultando más
fácil su fiscalización.
Empresarios que deseen invertir en este negocio, deberán
contratar o subcontratar los servicios de estos Operadores
Turísticos capacitados, incluso podrán reemplazar
sus embarcaciones por otras más cómodas (pero
de similares dimensiones) e invertir en servicios anexos ampliando
las características económicas.
De esta forma los lugareños no constituyen un monopolio,
pero tampoco son reemplazados y finalmente excluidos de los
beneficios socioeconómicos de esta actividad, como
ha documentado la experiencia internacional.
Valor del Servicio y Administración
- Los turistas suelen ser acosados, por los
lugareños apenas llegan a Punta de Choros. Es necesario
evitar estas molestias y la permanente competencia entre
los pescadores. Esto ha llevado, a los pescadores, a bajar
los precios frecuentemente a niveles menores que los costos
de navegación.
- Para el turista resulta desagradable también,
desconocer el valor de su visita a los delfines sino hasta
una vez ya embarcado. El turista debiera saber antes de
viajar a Punta de Choros, los valores de cada servicio,
poder prepararse oportunamente y no experimentar sorpresas
desagradables evitables.
- Por todo lo anterior, es necesario que los
pescadores acuerden un valor único para cada temporada
y lo mantengan constante, logro que espontáneamente
fue alcanzado en 1999 durante las capacitaciones gratuitas
que Leviathan realizó en la zona (ver proyecto TURISMO
SEGURO). En caso imperioso de modificar las tarifas, este
cambio debiera ser avisado oportunamente a las agencias
de turismo respectivas de manera de informar a los turistas
a tiempo.
- El propósito de nuestra propuesta
es elevar el nivel del servicio para que pueda ser insertado
en el circuito internacional de Dolphin/Whale Watching.
De esta forma resulta un negocio rentable para los lugareños
a pesar de no ser masivo, y permitirá también
una actividad durante todo el año. Los valores de
los boletos debieran, por tanto, estar a similar nivel (20
USD aprox.).
- Es necesario que esta zona sea considerada
una Area Marina Protegida, de forma tal que queden excluidas
aquellas actividades que dañen la zona y su enorme
potencial de desarrollo sustentable.
- Por las características de esta actividad
y las capacidades institucionales, consideramos que en la
práctica sólo la Autoridad Marítima
está facultada de forma idónea para administrar
esta zona junto al gremio local de pescadores artesanales
que aprobaron su capacitación y el Museo Nacional
de Historia Natural, como autoridad científica estatal
dedicada al estudio de la fauna y biota silvestres, que
revise las actividades científicas que se desarrollan
en la zona.
- Es importante recordar
que la naturaleza es un ente dinámico. Resulta necesario
actualizar estas normas a tiempo y siguiendo los cambios naturales,
basado siempre en resultados científicos serios. Por esto
ofrecemos a las Autoridades Marítima y Científica toda
nuestra colaboración y experiencia de forma gratuita. Del mismo
modo, los pescadores artesanales, que recibieron nuestra
capacitación, han suscrito un acuerdo que faculta el abordaje de
un investigador calificado a sus embarcaciones turísticas, de
forma gratuita. Este investigador debe contribuir al capitán,
con un relato de sus actividades a los turistas durante el viaje. Es
importante notar que Leviathan ha sido la única
institución que ha capacitado teórica y
prácticamente a todos sus voluntarios, formalmente antes de
cualquier expedición. Es decir, nuestros científicos
especialistas, socios y voluntarios no son autodidactas y no
improvisan sus actividades. Los cursos de Leviathan están
abiertos a toda persona interesada, por lo que no es una
condición excluyente salvo personas que profesan principios
abiertamente contrarios a la corporación (ej: personas
relacionadas con actividades balleneras y/o cautiverio de
mamíferos acuáticos).
Seguridad
- Preferentemente una hora antes de zarpar,
los pasajeros que tiendan a marearse en el mar (mal de mer),
deberán ingerir los fármacos correspondientes.
Ej: Mareamin. Los cuales deberán estar a su disposición
al momento de comprar su boleto.
- Antes de abordar, los pasajeros deberán
ponerse los chalecos salvavidas.
- Al abordar, el capitán o su asistente,
deberá mostrar a sus pasajeros, la ubicación
de los elementos necesarios en caso de emergencia (bengalas,
radios, etc).
- A bordo, los turistas deben mantener una
conducta adecuada. Sin gritar, desplazarse por la embarcación
sin permiso de su capitán, ni arrojar objetos al
agua. Toda maniobra deberá ser primero consultada
a su capitán.
- Embarcaciones a remo deben ser acompañadas
por una mayor (vela o motor).
- Los delfines están en el extremo
sudoeste de isla Choros. Cuando las embarcaciones navegan
con rumbo norte, son ocultadas por la isla. En esta condición,
es imposible desde el puerto, observar bengalas de emergencia,
ni recibir señales de radio adecuadamente. Por su
lado oceánico, la isla también carece de zonas
de protección ante eventuales emergencias y presenta
dificultades náuticas mayores al estar expuesta a
los vientos oceánicos. Por razones de seguridad,
las embarcaciones con turistas debieran evitar trayectorias
que incluyan el lado oceánico de la isla.
- Embarcaciones a remo y menores a cinco metros
de LOA, tienen prohibición de navegar por la cara
oceánica de isla Choros (salvo aquellas que son acompañadas
por una embarcación de seguridad de mayor tamaño).
Embarcaciones mayores que deban incluir esta trayectoria,
deben hacerlo a distancias superiores a 1 Km. de la isla.
Respetar estas normas, provee de seguridad también
a los delfines dado que les provee de una zona cercana,
libre de embarcaciones a la cual acceder en caso de no desear
tener contacto con las embarcaciones turísticas por
algún motivo. Esto evita que se dirijan a mar abierto
o que el grupo se disperse.
- Si bien aún no hemos registrado ataques
a ningún buzo por parte de estos delfines, hemos
documentado algunas conductas agresivas hacia ellos. Por
esta razón, debiera limitarse esta práctica
y contar con un guía les enseñe a reconocer
las señales de advertencia por parte de los delfines,
a fin de respetarlas a tiempo.
- Para evitar ataques y mutuas transmisiones
de enfermedades, queda prohibido intentar "tomar"
a los animales por sus aletas, tocarlos, alimentarlos, etc.
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| Método
Formal de Acercamiento a Cetáceos con fines Científicos
y/o Turísticos sin detención |
| Una única
embarcación penetra a la vez, al perímetro de
observación de 300 m. Se acerca de forma indirecta y
circular, por detrás y de costado a los animales, sin
penetrar el perímetro de seguridad de 50 m, ni variar
la velocidad siempre menor a los cuatro nudos. Al salir del
perímetro de observación, puede entrar otra embarcación.
Las embarcaciones que esperan, lo hacen fuera del perímetro
de 300 m, por detrás y de costado, de los animales. Lo
que en jerga náutica se denomina, "terciarse por
aleta". Se escogerá el costado dependiendo de las
condiciones de navegación |
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| Método
Formal de Acercamiento a Cetáceos con fines Científicos
y/o Turísticos con detención |
| Una única
embarcación penetra a la vez, al perímetro de
observación de 300 m. Se acerca de forma indirecta y
circular, por detrás y de costado a los animales, sin
penetrar el perímetro de seguridad de 50 m, ni variar
la velocidad siempre menor a los cuatro nudos. Cuando se encuentra
al costado o "a escuadra" de la escuela de cetáceos,
vira divergiendo el rumbo y procede a detener los motores sin
brusquedad (si lo tiene). Es muy recomendable el uso de anclas
de deriva o de agua, para limitar la deriva. Sin embargo recomendamos
hacerlo con líneas muy cortas para evitar que se enreden
los animales. Al salir del perímetro de observación,
puede entrar otra embarcación. |
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Velocidad y Rumbo
- Antes de ingresar al área de seguridad,
donde la embarcación realiza la maniobra de acercamiento,
su capitán debe primero determinar la dirección
de nado de los delfines. La lo cual es fundamental la capacitación
que la mayoría de ellos han recibido de Leviathan,
en orden de poder interpretar las conductas y señales
de jerarquía de los delfines. Las embarcaciones no
pueden ingresar a esta zona, en tanto los delfines no presenten
una dirección de nado clara. Es gracias a esta dirección,
que la embarcación podrá luego realizar la
maniobra de acercamiento antes descrita.
- El rumbo debe ser tal que las embarcaciones
queden entre los animales y la isla, excepto durante conductas
de alimentación de tipo "de bajeríos",
para evitar obstruirles el rumbo a mar abierto. También
porque cerca de la isla el ruido ambiente natural es más
alto y éste ayuda a mitigar los efectos del producido
por el motor. Esto requiere que la embarcación sea
muy segura, por lo que actualmente aconsejamos que prime
el criterio de seguridad náutica invirtiendo estas
posiciones, para dar más tiempo de reacción
a los tripulantes en caso de un desastre, antes que la corriente
y el viento les lleven hacia la isla.
- Debiera estar estrictamente prohibido "planear"
en la zona, independientemente del tipo de embarcación
(planear = conducta de la embarcación, en la que
alcanza su menor contacto con el agua debido a su alta velocidad).
- La navegación debe cumplir con todo
aquello que el sentido común tipifique como "navegación
respetuosa". Por ejemplo, no superar los cuatro nudos
en la zona de los delfines, como tampoco realizar cambios
bruscos de rumbo, ni jugar con el acelerador.
- El área óptima para visitar
a los delfines es aquella cuya profundidad oscila entre
los 60 y 80 metros.
- Hemos registrado una conducta de alimentación
que denominamos "de Bajerío". La cual sólo
tiene lugar, cuando las condiciones náuticas son
de 0-1 en la escala de Beaufort. En estas circunstancias
los delfines suelen aproximarse a la isla, a una zona muy
peligrosa para la navegación.
- Entre el puerto de Punta de Choros y la
zona de visita a los delfines, la trayectoria náutica
más segura es de aproximadamente 10 km. En un radio
de 15 km, hemos registrado además de los delfines
nariz de botella del POD-R, la presencia de otras 16 especies
de cetáceos. Por lo que las precauciones y conducta
respetuosa en la navegación, deben cumplirse en toda
la trayectoria y no sólo en el área de visita
a los delfines.
Tipo de Embarcaciones
- Es usual que en verano algunas embarcaciones no acreditadas,
invadan la zona para profitar de la presencia de los turistas.
Sin embargo, sus tripulantes no han suscrito el compromiso
de los pescadores de Punta de Choros, como tampoco han recibido
capacitación alguna, constituyendo un permanente
peligro tanto para los delfines como para los turistas.
- Las embarcaciones acreditadas que realizan
visitas a los delfines, deberán presentar en su amura,
un distintivo que las individualice (fondo blanco con un
diseño en negro pintado encima). Esto para facilitar
su reconocimiento por parte de los delfines.
- Las embarcaciones turísticas, actualmente
son lanchas superiores a cinco metros de LOA, utilizadas
por los lugareños para sus actividades pesqueras.
- La experiencia internacional suele registrar
el error de regular la presencia de embarcaciones turísticas,
principalmente mediante su número. Sin embargo, no
es lo mismo una lancha de pesca artesanal que un buque de
carga. Deseamos que Chile inicie esta actividad considerando
estas experiencias desde el inicio, pero sin limitar el
proceso modernizador de las embarcaciones que realizan el
turismo. Siendo necesario que se limite la presencia de
embarcaciones, nuestra propuesta es que el criterio sea
el siguiente: el número de embarcaciones sea cualquiera
en tanto la suma total de su LOA (eslora) no supere los
50 metros.
Impulso
- El impulso es el tipo de propulsión
que poseen las embarcaciones. De estos dependen dos tipos
de agresiones a los animales: ruido submarino y heridas
traumáticas.
- Nuestras investigaciones en la zona, han
demostrado que los tipos de impulso se ordenan en adecuación
inversamente proporcional a la intensidad del sonido que
emiten.
- Ordenados en orden creciente de impacto
antrópico: remo, vela, motor eléctrico, motor
diesel, motor bencinero de cuatro tiempos, motor bencinero
de dos tiempos y motor jet.
- Sugerimos que las autoridades marítima
y pesqueras (DIRECTEMAR y SSP), paulatinamente limiten los
tipos de impulso, a sólo los cuatro o cinco primeros.
- Quedan excluidas las embarcaciones que posean
dos o más motores.
- Hemos constatado que las embarcaciones a
vela resultan muy silenciosas y pueden "sorprender"
a los animales. Lo que no resulta grave con el POD-R, pero
dado que la zona es frecuentada también por ballenas
en tránsito, recomendamos un máximo de precauciones
con este tipo de impulso. El remo permite la aproximación
óptima en velocidad, sonido y con el suficiente cuidado
carece de peligro traumático para los animales.
- Toda propela o hélice debiera ser
cubierta por un cilindro, el cual no sólo evita la
posibilidad de herir a los animales sino también
disminuye el ruido que emite el motor bajo el agua. Normalmente
limita algo la velocidad de la embarcación, por lo
que sugerimos se utilicen sólo motores de fuerza
(cuatro tiempos). Dado que se trata de una actividad turística,
la velocidad no es una prioridad. Este aditamento está
normalmente en el comercio según modelo y marca del
motor.
Horario
- Algunas de las actividades básicas de los delfines,
como parición, lactancia, sueño y descanso,
requieren una ausencia de embarcaciones. Por esta razón,
de acuerdo con el conocimiento adquirido sobre los horarios
de las actividades de estos delfines en su sitio original
(isla Chañaral) previo a eventos turísticos
y los correspondientes a sitio actual, el horario de visita
debiera ser restringido entre las 11:00 y 13:30 horas.
- Luego de un período de adaptación
por parte de los delfines, este horario podría ser
paulatinamente ampliado bajo estricta supervisión
de especialistas calificados.
Pasajeros
- Los turistas deben juzgar honestamente su estado de salud,
el cual debe ser compatible con la navegación. Son
válidas también para esta actividad, las recomendaciones
de la Autoridad Marítima, respecto de los deportes
náuticos.
- Es condición necesaria que quienes suban a bordo,
sepan nadar y estén libres de efectos del alcohol
u otras drogas.
- Los turistas siempre son más numerosos que la tripulación
de las embarcaciones. Para ésta última, puede
resultar una tarea difícil mantener el control a
bordo, dada la fuerte emoción que embarga a los visitantes.
Quienes suelen desplazarse por la embarcación hacia
los animales, provocando un brusco aumento del peso en una
de las bandas y con ello un posible volcamiento de la nave.
Por esta razón y para asegurar un servicio agradable
a los turistas, es que la capacidad de pasajeros debe ser
limitada a la mitad de la dotación máxima
que especifica el fabricante de la embarcación.
Basura y otros
- Se recomienda no llevar alimentos mientras
esté embarcado. Sin embargo, toda embarcación
debiera poseer un basurero a bordo, equipado con una tapa
que evite que su contenido salga en caso de volcamiento.
- Todo elemento que los pasajeros deseen llevar,
deberán hacerlo en bolsos o mochilas que deberán
ser aseguradas a la embarcación al momento de abordar.
Esto impedirá que pierdan sus objetos de valor, como
también alterar el entorno ante un posible volcamiento.
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