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Más de treinta y cinco países
y 89 ONG asistieron a la 52da reunión de la CBI.
Durante la primera semana se realizaron trabajos grupales
y reuniones del sub-comité, para discutir acerca de
la caza aborigen y las metodologías humanitarias para
la caza comercial y científica de ballenas.
La segunda semana se realizó la Reunión de la
CBI conocida también como Plenaria. La reunión
Plenaria consta de sesiones formales de negociación
entre los países miembros.
Durante reunión de la CBI 2000, se discutió
acerca del Programa de Manejo Revisado (PMR), donde en un
lenguaje legal los representativos de cada país trabajan
las cifras y métodos que se utilizarían si la
caza comercial de ballenas es abierta nuevamente.
La moratoria a la caza comercial de ballenas fue propuesta
por la CBI en 1982. Sin embargo, Noruega ha continuado cazando
ballenas, desafiando la moratoria vigente y Japón encubre
la matanza de ballenas bajo propósitos científicos.
La moratoria se estableció hasta que el número
de ballenas se hubiese recuperado para que las cifras del
Programa de Manejo pudieran ser aplicadas nuevamente a la
ballenería comercial. Algunas ONG celebraron la moratoria
creyendo que significaría el término total de
la caza comercial ballenera, pero esa celebración aparentemente
fue apresurada. Japón, Noruega y un puñado de
otros países no han abandonado su deseo de reabrir
la caza comercial de estos mamíferos marinos.
Desde hace dos décadas, algunos países que originalmente
votaron en favor de la moratoria han abandonado la Comisión
o no han vuelto a participar en las reuniones anuales de la
CBI. Desde 1982, nuevos países se han integrado a la
Comisión (gracias a financiamiento Japonés)
específicamente para apoyar la posición ballenera
de Japón Y Noruega. Después de 18 años
de negociaciones la CBI esta a punto de establecer el llamado
"Programa Conservacionista" para la regulación
de la actividad ballenera.
Después de asistir a dos días
de reuniones Plenarias acerca del PMR, queda claro que Japón,
Noruega y sus países aliados, junto con varios países
Europeos han progresado en llegar a un acuerdo acerca del
Plan de Manejo Revisado. Muchos informes preliminares fueron
acordados y sólo pequeñas diferencias serán
discutidas en la reunión extraordinaria de Febrero
de la CBI, acerca del PMR.
Japón entregó regulaciones
para el PMR, que afortunadamente fueron rechazadas. Pero una
versión mejorada se desarrolló durante las reuniones,
la cual estaría lista para entrar en vigencia en un
periodo máximo de dos años.
La Resolución del PMR fue escrita y presentada por
Omán, China, Corea, Irlanda, Suecia, Suiza, Alemania,
Dinamarca y México; y apoyada por Japón, Noruega
y seis países del Caribe.
Los países que se oponen a la
Resolución son: Estados Unidos, Reino Unido, Australia,
Nueva Zelandia, Holanda, Mónaco, Austria y Brasil.
El tema de mayor importancia durante el 2000, fue la propuesta
presentada por Australia y Nueva Zelanda para crear el Santuario
Ballenero del Pacifico Sur. Lamentablemente se necesitaba
tres cuartos de la votación para hacer una propuesta
formal. Diecinueve países votaron favorablemente y
once en contra de la creación del Santuario. Además
de Japón, Noruega y los seis países del caribe,
China, Dinamarca y Guinea también votaron en contra
de esta propuesta. Irlanda, Corea, Omán y Rusia se
abstuvieron de votar. Australia y Nueva Zelanda propondrán
nuevamente la creación de este santuario en la próxima
reunión de la CBI que se llevara a cabo en Inglaterra
durante el mes de Julio de 2001.
La expansión del programa ballenero científico
de Japón fue un tema conflictivo. Una guerra diplomática
se esta llevando a cabo debido a las cuotas auto-impuestas
por Japón para cazar ballenas minke (Balaenoptera
acutorostrata) en el Santuario Ballenero Austral y las
aguas costeras del Pacifico Norte. Japón no pudo lograr
disolver el Santuario Ballenero Austral, donde realiza la
mayoría de la caza ballenera. Afortunadamente esta
propuesta tuvo tal rechazo que no logró llegar al nivel
de votación formal.
Japón también informó
a la Comisión su intención de expandir su programa
ballenero, agregando ballenas de Bryde (Balaenoptera edeni)
y Cachalotes (Physeter machrocephalus) a la lista de
especies cazadas. Esto causó la indignación
de muchos países miembros y se crearon resoluciones
para restringir los permisos de caza científica.
Otro tema importante fue La identificación
de carne de ballena en los mercados utilizando análisis
de ADN. Este método permite descubrir el mercado ilegal
de carne de especies protegidas. La Resolución para
implementar este sistema fue rechazada debido a la votación
de negativa de Japón (y sus seis países aliados
del Caribe más Nueva Guinea) ,Noruega, China, Dinamarca,
Corea y Rusia. Se abstuvieron de votar en esta importante
iniciativa para detener el tráfico ilegal de carne
de ballena: Chile, Irlanda, México, Omán, Sur
África, España, Suecia y Suiza.
Japón y Noruega gozan del apoyo
de Antigua, Dominica, Granada, St.Kitts, St.Lucia, St.Vincent
y Guinea. También cuentan con nuevos aliados como China,
Dinamarca, Corea y Rusia. Estos doce votos pro-balleneros
pueden detener cualquier intento por detener la reapertura
de la caza comercial. Si a este hecho sumamos las abstenciones
de Chile, Irlanda, México, Omán, Sur África,
España, Suecia y Suiza, cualquier resolución
a favor de la continuación de la moratoria a la caza
comercial no tiene ninguna oportunidad de concretarse.
La caza aborigen de ballenas grises también fue un
tema de suma importancia. Desafortunadamente, ningún
país se atrevió a confrontar a la delegación
de Estados Unidos.
Dos Resoluciones fueron creadas en la 52ª reunión
de la CBI para proteger dos especies de ballenas en peligro
de extinción: la ballena franca del Este de Groenlandia
y la ballena franca del Atlántico Norte. Específicamente
se mencionó la necesidad de evitar las colisiones de
estos animales con embarcaciones y el enmallamiento en redes
de pesca y líneas de trampas para cazar langostas.
Estas dos resoluciones fueron adoptadas bajo el alero de la
gran mayoría de los miembros de la CBI.
La reunión terminó con
un tono de tristeza debido a la adopción del Programa
de Manejo Revisado, la expansión del programa científico
Japonés y la continuación de la caza de ballenas
en el Atlántico Norte realizada por Noruega. También
se lamenta el poder de Japón para comprar los votos
de seis países del Caribe y otras naciones pobres como
Guinea y las Islas Salomón. Todos los gastos de los
delegados de estos países fueron cubiertos por Japón.
Queda claro que sin el voto negativo de estos países
la creación del Santuario Ballenero del Pacifico Sur
ya seria una realidad. Muchas organizaciones internacionales
no gubernamentales están luchando para detener este
escándalo de corrupción, pero lamentablemente
los países miembros no actúan de igual manera.
Finalmente, se realizará una reunión
extraordinaria en Mónaco durante Febrero de 2001 para
implementar las regulaciones del Programa de Manejo Revisado.
Japón y Nueva Zelanda postularon ser anfitriones para
la reunión de la CBI de 2002, lamentablemente Japón
ganó la propuesta. Esto significa que muchas ONG's que
están contra de la caza comercial y científica
no podrán asistir como observadores debido a los altos
costos que involucra viajar a ese país.
Fuente: Cetacean Society International (CSI). |