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Usualmente, la nación Chilena es representadas
por el embajador del país sede de la reunión,
el cual expresa en las votaciones plenarias, las decisiones
que fueron tomadas por la cancillería. Sin embargo,
los países que no sólo asisten, sino que reconocen
el enorme valor al menos económico, que tienen los
cetáceos, no se limitan a expresar su voto en la Reunión
Anual, sino que participan activamente.
Poseen estrategias bien estructuradas, elaboran y presentan
propuestas al Comité Científico, y los representantes
que asisten a las votaciones plenarias, son un equipo estable
y técnicamente muy bien capacitado. Así, con
el tiempo logran producir vínculos personales con otros
comisionados y dirigir la atención hacia sus propios
países. Como resultado, acceden a fondos económicos,
ayudas comerciales y tecnológicas a la vez que difunden
su industria turística y científica. Méjico
comprendió esto y recientemente logró despojarse
de la imagen pasiva tradicional que los países latinoamericanos
poseen en estos foros. No cabe duda que su industria turística
recibirá un enorme impulso.
¿Cual debiera ser el
primer cambio en nuestra forma de participar en la CBI?
Los países que participan activamente,
reconocen que la reunión comienza con las sesiones
del Comité Científico, donde envían a
sus científicos para presentar propuestas y los resultados
de los estudios de programas gubernamentales y/o privados
en las diferentes materias de discusión. Así,
la delegación política, suele ser apoyada durante
la misma reunión por referentes científicos
formales, que aportan seriedad y conocimiento independientes
a posiciones ideológicas, facilitando la toma de mejores
decisiones. No basta votar correctamente. También es
necesario que se haga de la forma correcta.
¿Por qué cree Ud. que
Chile no participa más activamente?
Generalmente, la calidad de la participación
de los países en foros internacionales de toda índole,
es proporcional a la de los referentes que son consultados
previamente a las reuniones.
La CBI está formada en la práctica por dos reuniones
consecutivas, la del Comité Científico y la
Reunión Anual. Respectivamente, una es muy técnica,
y es donde se realizan los verdaderos avances en el conocimiento
y desarrollo de los temas que se tratan. Mientras que la otra,
pese a requerir una base técnica sólida para
poder interpretar adecuadamente lo que sucede, no siempre
la posee y sin embargo, es la que finalmente decide. Es decir,
pese a las declaraciones de los comisionados, no siempre la
Reunión plenaria o Anual decide en base a criterios
técnicos, científicos o siquiera en representación
de sus representados, sino frecuentemente en base a presiones
de otra índole. Por tanto, la Reunión Anual
no es un buen indicador ni del tema en discusión ni
de la mejor forma de tratarlos, sino sólo de las debilidades
de la Comisión. Por esto, los países que sólo
asisten a la Reunión Anual, como es el caso de Chile,
suelen tener una visión errada de este importante foro. |